Se marchó de puntillas.-

La rabia se coló
por la puerta trasera
de mi pobre corazón..
No le hizo falta nada,
ni la luz de mi mente,
ni la comida de mis culpas,
ni siquiera el agua
de mis pocos lutos..
Festejaba tanto..
que sus antepasados
no podían dormir...
Gritaba tanto...
que mis remordimientos
se sentían ahogados..
Mientras bailaba tango
con un don nadie
le dieron un vistazo..
Y de puntillas,
se marchó avergonzada...


AVE FX ------ dijo
Muchas veces, la rabia nos hace actuar de forma precipitada.
Yo soy una persona muy tranquila, pero si me entra a rabia o el coraje por algo, soy un tornado que destruye todo a su paso, y siempre me arrepiento.
BESAZOS
27 Octubre 2009 | 11:40 AM